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Cáncer y la Covid-19

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “el cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo” , si a esto se agrega la situación actual por la pandemia debido a la infección por SARS-CoV-2; existe una gran preocupación en los pacientes con cáncer. Edifarm conversó con el doctor Fernando Checa Ron, médico oncólogo en el Hospital Los Valles, especialista en oncología molecular por la Universidad de Liege, Bélgica y miembro activo de la Sociedad América y Europea de Oncología, quien respondió a varias inquietudes relacionadas con el cáncer y la pandemia.

¿Qué significa ser inmunocomprometido?

Es una persona que tiene su sistema inmunológico deficiente y no posee la capacidad de reaccionar ante injurias internas o externas contra su organismo y así retornar a su estado normal de salud. Esta deficiencia puede darse por problemas genéticos o por agresiones externas como infecciones virales (VIH, hepatitis), tratamientos de quimioterapia, radiación para el cáncer; procedimientos inmunosupresores como en los trasplantes de órganos para evitar el rechazo del injerto, etc., que pueden impedir la producción de anticuerpos para detectar cuándo una célula propia se daña (cáncer) y no reconocen una agresión de gérmenes patógenos que causan infecciones.

Las personas que padecen cáncer ¿tiene mayor riesgo de padecer la COVID-19?

Las personas que padecen cáncer o se encuentran en remisión, tienen el mismo riesgo de contagiarse que la población general; lo que aumenta es el riesgo de desarrollar una enfermedad más grave y que requieran hospitalización y cuidados médicos más intensos con mayor probabilidad de muerte. Por lo tanto, necesitan tomar las precauciones de seguridad con mayor seriedad para evitar el contagio. Sabemos que las personas con alto riesgo son los adultos mayores, donde el 20 % necesitará hospitalización si tienen más de 70 años y padecen una enfermedad renal crónica, diabetes, problemas cardiovasculares, Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), tuberculosis, cáncer, enfermedad hepática crónica, desordenes neurológicos y afecciones respiratorias crónicas.

“Esta pandemia va a necesitar de muchos meses para estabilizarse o para encontrar la vacuna, por lo cual, los hábitos de vida de toda la familia, incluyendo amistades (…) tienen que volverse metódicos, sin olvidarse los detalles de protección por mínimos que uno lo considere”. Dr. Fernando Checa.

Si una persona está o debe iniciar un tratamiento contra el cáncer, pero se ha contagiado con la COVID-19 ¿Qué debe hacer?

A no ser que el riesgo de vida dependa del tratamiento oncológico como por ejemplo una leucemia aguda con complicaciones orgánicas, y el paciente no tenga crisis inflamatoria por la COVID-19, previo a la discusión con el paciente y su consentimiento informado y firmado, el tratamiento debe instalarse y correr el riesgo tomando todas las precauciones para evitar las complicaciones conocidas. Caso contrario, se debe discutir con el paciente los pro y contras, definiendo como alternativa más frecuente el suspender el proceso y esperar 14 días para ver su evolución, con el objeto de evitar el contagio al personal de salud que lo atiende y observar si el paciente no desarrolla complicaciones que necesiten hospitalización; luego de lo cual, se solicita un nuevo test de RT-PCR y si este es negativo se espera 7 días hasta que se negativice y se reinicia el tratamiento. Si el test es positivo se puede esperar a 7 días más y repetir el test. Es importante conocer el impacto del tratamiento porque si este no da una ventaja en sobrevida global y tal vez, solo pocas semanas o meses de ganancia en supervivencia libre de enfermedad (SLE) podría suspenderse o encontrar un tratamiento menos agresivo, que se pueda realizar en el domicilio para evitar que contagie y ponga en riesgo a otras personas.

¿Ante posibles síntomas de la COVID-19, un paciente con cáncer ¿qué debe hacer?

Lo usual es que el oncólogo tenga su equipo multidisciplinario para consultas de problemas delicados; en la actualidad, siempre se tiene de consejero un médico especialista en el manejo de la COVID-19, con quien se puede consultar. Desde mi perspectiva, en estos casos el médico oncólogo debe orientar al paciente para que consulte con un colega que esté trabajando en esta pandemia y tenga muy claro cómo solucionar los problemas, en el caso de necesitar hospitalización o vigilancia en el domicilio.

¿Cómo puedo ayudar a un paciente de cáncer en el contexto actual?

Ayudando a que su riesgo de contagio sea el más bajo posible, lo que obliga a que, cada persona con la cual convive él o la paciente deba tomar las medidas de prevención de contagio muy en serio. De ser posible, se debe evitar que el paciente salga de la casa, a no ser que sea extremadamente necesario. Los familiares requieren una amplia conversación con el médico para llegar a un acuerdo sobre el manejo del paciente, ya sea desde la suspensión del tratamiento con el riesgo negativo de la enfermedad oncológica o el continuar el tratamiento con el riesgo negativo de la infección por coronavirus. Sin embargo, con una buena observación de las medidas de protección este riesgo puede ser muy bajo menos del 3 %.

¿De alguna manera se puede elevar el sistema inmunológico?

Para que el sistema inmunológico funcione en sus mejores capacidades se necesita mantener hábitos saludables como una dieta general pobre en grasa y con preferencia de frutas y verduras; ejercicio diario en lo posible unos 45 minutos cada día; evitar el tabaco, el alcohol y mantener un control de enfermedades que aumentan el riesgo como la obesidad, la hipertensión, la diabetes, la función renal, hepática y si se está en tratamiento con inmunosupresores conversar con el médico para mantener las dosis más bajas de estos medicamentos. Lastimosamente, no existe ninguna dieta, suplemento dietético, medicamento casero o farmacéutico y peor fármacos no aprobados por la FDA o EMA, que puedan mejorar el sistema inmunológico de una persona. En este caso, la mayoría de las propuestas comerciales lo único que buscan es el negocio y no tienen evidencia médica, por lo cual considero a esto como una forma más de corrupción en la salud. Por otro lado, los pacientes que están en quimioterapia podrían beneficiarse del uso adecuado de medicamentos denominados Factores estimulantes de colonias de granulocitos, que hasta cierto punto impiden la caída prolongada de los leucocitos que son los elementos figurados de la sangre que ayudan al control de infecciones bacterianas, y esto es lo adecuado cuando existe riesgo de neutropenia febril mayor al 20 %.

¿Qué podría decirles a los pacientes con cáncer en estos momentos?

Que se hagan una evaluación médica de los factores de riesgo para tener una enfermedad como la COVID-19, con peligro elevado de complicarse y necesitar hospitalización o peor terapia intensiva. Este conocimiento va a influir positivamente en su decisión de mantenerse junto con su familia observando con mayor comprensión y motivación, todas las normas para evitar el contagio o por lo menos, que este sea con una carga viral lo más baja posible, aunque esto último tampoco está claramente estudiado, pero se infiere por el comportamiento de otros virus.

¿Alguna recomendación que le gustaría añadir?

Que esta pandemia va a necesitar de muchos meses para estabilizarse o para encontrar la vacuna, por lo cual, los hábitos de vida de toda la familia y recalco de toda la familia, incluyendo amistades, tanto en casa, en el trabajo y en actividades de grupo tienen que volverse metódicos, sin olvidarse los detalles de protección por mínimos que uno lo considere, pues solo así, se protegerá la salud y la calidad de vida que todos deseamos.