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El cáncer de mama

El cáncer de mama es la enfermedad más frecuente en las mujeres. De acuerdo a datos del Ministerio de Salud Pública del Ecuador, “hasta junio de 2018 se realizaron 1 287 nuevas atenciones con diagnóstico de cáncer de mama, de las cuales 1 254, corresponden a mujeres representando el 97,6 % de los casos presentados por esta patología; datos obtenidos del Registro Diario Automatizado de Consultas y Atenciones Ambulatorias (RDACAA 2018) y Plataforma de Registro de Atención en Salud (PRAS 2018)” . Para conocer sobre este padecimiento y el avance en el tratamiento, Edifarm conversó con el doctor José García Sáenz, oncólogo y miembro de la Junta Directiva del Grupo Español de Investigación del Cáncer de Mama, quien respondió varias inquietudes.

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer no deja de ser la expansión clonal de una sola célula que va a adquirir una serie de mutaciones que les hace ser cada vez más agresiva escapando de los mecanismos del control del organismo y, aparecen en otros órganos produciendo metástasis y comprometiendo la vida; esos procesos dinámicos que tiene la célula lo conocemos los oncólogos como son: la capacidad de crear señales nuevas de crecimiento; la capacidad que tiene la célula de eludir los mecanismos de control y escapar de los mecanismos de apoptosis (muerte); tiene una angiogénesis o formación de vasos nuevos, es decir, angiogénesis sostenida y luego tienen la capacidad de migrar y metástasis, todos estos puntos son cambios moleculares que los especialistas pueden identificar.

¿Qué provoca el cáncer de mama?

No se conocen causas etiopatogénicas, es decir, de causa efecto, no están establecidas a diferencia de otros tumores por ejemplo el tabaco está vinculado con el cáncer de pulmón o la exposición al sol con el melanoma. Lo que sí se sabe es que existe alguna asociación a mayor riesgo de cáncer de mama con la menarquia precoz; la menopausia tardía (porque hay menos flujo de estrógenos); la hiperplasia ductal atípica y antipatía fibroquística; la raza afroamericana respecto a la raza caucásica; las mujeres nuligestas, es decir, las que no han sido madres o tener obesidad. Con el uso de anticonceptivos actuales no hay una relación directa son mucho más seguros. También existe una relación muy pequeña pero real, entre el cáncer de mama y la terapia hormonal sustitutiva de la menopausia. Un estudio realizado en el Reino Unido (One million clinical Australia), donde participaron un millón de personas durante un tiempo, se determinó que existía una asociación entre la terapia hormonal y el cáncer de mama eso llevó a una alerta mundial para que la terapia hormonal sustitutiva solo sea prescrita por ginecólogos especialista y no por al médico de atención primaria. Por último, también se debe considerar el cáncer de mama hereditario, es decir, mutaciones germinales de los genes BRCA1 y BRCA2 que tiene una asociación con esta patología.

¿Qué exámenes pueden detectar las mutaciones del gen BRCA?

Se sabe que las mujeres que tienen mutaciones germinales en BRCA1, tienen un riesgo muy elevado a lo largo de su vida a tener un cáncer de mama o un cáncer de ovario. A una mujer se le debe enviar a buscar mutaciones en BRCA cuando existen tres casos en la familia y en ellas, una de las tres es familiar de primer grado de las otras dos; también cuando hay un caso en la familia muy joven o en aquellos tumores que tienen lo que se llama un triple negativo que se asocian a un mayor riesgo. Cuando aparece un cáncer de mama en el varón, el oncólogo tratante remite a ese paciente a una unidad de consejo genético, se da un análisis de sangre para determinar si BRCA está normal o mutado; si está mutado es portador, lo pudo haber recogido de su padre o de su madre; por tanto, habrá que estudiar a las hijas y hermanas del paciente; no quiere decir que lo tengan, pero a lo mejor tienen esa mutación heredada lo que representa un 50 % de riesgo.

¿Cuáles son los factores de prevención primaria?

Más allá de la prevención secundaria que es detectar el cáncer cuando apenas ha dado la cara con una mamografía, hay que hacer una educación sanitaria para la prevención primaria; es decir, antes de tener cáncer. Un estudio del grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama demostró que, el ejercicio físico aeróbico y la dieta mediterránea en lugar de la dieta occidental que es rica en grasas es un factor protector del cáncer de mama, entonces, hay que evitar la obesidad, favorecer una dieta tipo mediterránea, incluyendo carne, pescado, verduras, frutas, aceite de oliva, evitar dulces industriales como ponqués, etc., y toda la dieta occidental globalizada que está aumentando la incidencia del cáncer de mama.

¿Cuál es la sintomatología de alerta?

Es controvertido, porque cuando una mujer ya se palpa un nódulo este es bastante grande, lo efectivo es diagnosticarlo antes que la paciente se la toque; lo cual indica que, las autoexploraciones no pueden sustituir a los programas de screening para evitar un diagnóstico precoz. Es importante realizar una buena educación sanitaria donde se enseñe a la población cómo deben hacerse la autoexploración mamaria, buscar asimetría y encontrarse masa. La mayoría de las veces la patología es benigna como un quiste, pero, no es cuestión de hacerlo sin una dirección médica, hay programas relativamente controvertidos porque no pueden sustituir a una revisión médica.

En cuanto al avance del tratamiento ¿qué nos puede decir?

Conocemos que desde un punto de vista biológico el cáncer de mama es una enfermedad heterogénea; donde, existen diferentes tipos de cáncer de mama que van a depender de la expresión de genes que producen cáncer o de la inhibición de genes supresores, en función de esas combinaciones de expresión de genes se desencadena el cáncer de mama. Existen diferentes subtipos de cáncer de mama, no es una sola enfermedad, por ello, los avances se dan en función del tipo de cáncer de mama que sea, donde se identifican los cambios moleculares y se diseñan fármacos que actúan directamente, de manera individual y dirigida, a esto se le conoce como Terapia de Diana Molecular donde se identifica dianas de procesos que están ocurriendo.

“La innovación y la investigación depende de un profundo conocimiento de qué es el cáncer y cómo se desarrolla, si tenemos claro eso es fácil investigar”.

¿Qué beneficios tiene la Terapia de Diana Molecular en esta enfermedad?

Con esta terapia se están logrando varias cosas primero, con las pacientes curables: Restaurar la salud de las mujeres que se pueden curar y con cirugías menos mutilantes. Identificar a qué personas podemos curar con menos; es decir, desescalar terapias y evitar un tratamiento que no necesita y se usa una plataforma genómica. Segundo, con las pacientes que tienen la enfermedad muy avanzada se puede: Hacer tratamientos primarios, antes de la cirugía que reduzca el tumor con la idea de salvar la mama; cirugías conservadoras e intentar, ser cada vez más selectivo al prescribir un tratamiento que vaya monitorizando en tiempo real al desarrollo del cáncer; de tal manera que, la paciente no recibe ni un miligramo de nada que no necesite, esto es personalizar las terapias. Tercero, en la enfermedad metastásica, que por definición no es curable, se busca para los pacientes más sobrevida y mejor, gracias al avance del conocimiento que permite determinar la diferencia entre la célula tumoral de la célula sana, ese conocimiento lleva a buscar terapias que están cambiando el manejo y hacen que las mujeres sobrevivan más.

En el cáncer de mama ¿la mastectomía es una solución?

Es muy anacrónico y antiguo pensar que el cáncer de mama es la expansión de una mancha de aceite y que, cuanto más mutilante sea el tratamiento es mejor, es un error, porque es una enfermedad sistémica puede desarrollar metástasis en otras partes del cuerpo, se puede curar con tratamiento médico junto con la cirugía, pero sin ser mutilante. Para tener una idea, antes la ulcera de estómago se curaba quitando el estómago, ahora existen tratamientos médicos que evitan eso. En la tuberculosis se hacían cirugías de pulmón y ahora se usan tratamientos antituberculostáticos con los cuales se puede curar; por lo tanto, el cáncer de mama debe ser entendido como un padecimiento integral y sistémico.

¿Cuán importante es el apoyo familiar?

El cáncer de mama es más frecuente a partir de los 45 años, pero, una de cada cinco mujeres que es diagnosticada con esta patología es menor al rango de edad establecido, en las cuales tiene gran impacto en su vida laboral y familiar; presentan cambios físicos, cosméticos, dudas sobre su maternidad, de su imagen y figura; por lo tanto, el apoyo de la pareja y de los familiares es fundamental. Como médico, cuando una mujer es diagnosticada con cáncer de mama y viene con la familia, siento tranquilidad porque comunico las noticias y me apoyo en los referentes de las personas que la van a cuidar.

¿Cómo repercute la investigación de este padecimiento en las pacientes?

El mayor conocimiento e investigación sobre el cáncer de mama ha permitido lograr grandes hitos como: Aumentar las medidas preventivas para evitar que los tumores se diagnostiquen de manera muy avanzada y poder revertir la salud con tratamientos poco tóxicos. En aquellos tumores iniciales se identifica a quién se puede curar con menos; es decir, plataformas genómicas para identificar quién necesita quimioterapia y quién no. Los tumores que son muy localmente avanzados requieren un manejo multidisciplinar para poder identificar qué personas pueden ir bien o mal, o quiénes necesitan terapias más extensas e intentar revertir su salud. En las mujeres que no se pueden curar porque tienen metástasis universales o metástasis a distancia, se está logrando que vivan más y mejor, aumentando la supervivencia y la calidad de vida.

¿Algo que le gustaría añadir?

He tenido la suerte de conversar con algunos médicos sobre esto y el conocimiento que tienen es extremadamente bueno, son profesionales que estudia mucho y tiene buena preparación. Lo ideal sería una súper especialización y que hubiera oncólogos de mama y no tener otra carga médica. Estoy muy seguro que de aquí a diez años nadie se va a morir de este cáncer, porque tendremos un conocimiento tan profundo de la enfermedad que se podrá conocer a tempo real qué cambios está teniendo el tumor en cada una de las etapas e ir poniendo los cambios terapéuticos necesarios para que la paciente pueda sobrevivir más y con mejor calidad de vida.