Escríbenos

Estimulación Magnética Transcraneal (EMT)

El cerebro procesa información, analiza, sintetiza y la integra al cuerpo mediante acciones simultáneas que permiten el desarrollo del pensamiento, la memoria, el habla, los movimientos y regula la función de muchos órganos. Si el cerebro está sano, funciona rápida y automáticamente; por el contrario, cuando presenta problemas, afecta la calidad de vida del paciente y la familia.

La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) es un procedimiento innovador que consiste en neuromodular el cerebro para tratar varias enfermedades y está aprobado por la Food and Drug Administration (FDA). En el Ecuador, el doctor Iván Cruz Utreras, neurólogo con treinta años de experiencia, es uno de los especialistas en este tratamiento Edifarm conversó con él para aclarar algunas inquietudes.

¿Cómo entender la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT)?

Es una terapia no invasiva para el paciente, se realiza con el casco EMT, que hacer una neuromodulación utilizando estimulación magnética por encima de un hercio y se des- estimula cuando se neuromodula por debajo de un hercio. Este procedimiento hace que las neuronas se comuniquen, permite que las vías en el cerebro se activen en regiones más profundas.

“La estimulación magnética transcraneal es una terapia no invasiva para el paciente que favorece el funcionamiento neuronal en una zona estimulada” Dr. Iván Cruz

 

¿Cómo funciona esta terapia en padecimientos como la depresión y la epilepsia?

A un paciente con depresión se debe neuromodular por encima de un hercio, para que se prendan las neuronas y las redes neuronales que manejan la enfermedad, en esos pacientes se trabaja en un sitio específico del cerebro, que es el núcleo torso lateral prefrontal del lado izquierdo, una zona conocida por quienes hacemos neuromodulación cerebral, en donde se activan las redes neuronales del lado contraceptal de la cabeza y la parte profunda del cerebro, para que empiece a estabilizarse y desaparezca la depresión. Por otro lado, en personas con epilepsia que tienen chispazos en la cabeza (cerebro hiperfuncionando), se aplica neuromodulación de baja frecuencia, para que se quite esa información y el pico desaparezca; cuando la epilepsia es focal, se va directa- mente al sitio del cerebro donde está el chis- pazo, pero, existen varios tipos de epilepsia en las cuales no hay un sitio especial donde empezar; sin embargo, la neuromodulación permite estimular el área prefrontal del cerebro en baja frecuencia, así, los chispazos son menos evidentes y permiten manejar la enfermedad que es de difícil control, sin aumentar la dosis de medicina lo que mejora la calidad de vida de los pacientes. Es importante aclarar que, en pacientes con epilepsia de difícil control o depresión refractaria (no responden al uso de medicamentos), se asocia la neuromodulación con fármacos.

Con la neuromodulación cerebral ¿se podría prescindir de los medicamentos?

El equipo que se usa en la neuromodulación cerebral ayuda en manejos terapéuticos, las personas que realizan investigación neurocerebral sostienen que en los próximos diez años, la mitad de los tratamientos neurológicos y neuropsiquiátricos serán con algún tipo de equipos de neuromodulación y la otra parte será con fármacos; desde mi punto de vista, se utilizará el 40 % máquinas, 40 % fármacos y un 20 % la asociación de los dos, que es lo que se aplica hoy.

¿Desde qué edad se puede utilizar la neuromodulación cerebral?

No se tiene un límite claro para su aplicación, pero, en mi consulta no tratamos a niños de meses, se atiende a pacientes desde los dos años de edad con trastornos del espectro autista (TEA) o con eventos cerebrovasculares en los cuales, la neuromodulación cerebral ayuda a la recuperación funcional del cerebro.

La estimulación magnética transcraneal, tiene la aprobación de la FDA, por lo cual, poseen todas las garantías técnicas de seguridad y un respaldo académico científico de alto nivel, que permite trabajar de forma segura con los pacientes”

Explíquenos ¿en qué consiste el tratamiento?

No hay normas rígidas en esto, lo que se tiene claro es que se requiere alrededor de veinte sesiones de EMT, depende del sitio de estimulación y del diagnóstico que se maneje para determinar su duración. En los tratamientos para niños pequeños con síndrome de déficit de atención o trastornos del espectro autista, que necesitan apoyo familiar para realizar el tratamiento, en estos casos, las terapias son de alta frecuencia y corta duración, llamada theta burst stimulation, que dura solo cinco minutos. En cambio, en pacientes con Parkinson, donde se debe neuromodular para controlar un temblor específico, se requieren terapias de veinte minutos en una zona motora del cerebro, para que se prendan redes neuronales que tienen que ver con la enfermedad, ayuden a una mayor agilidad motora y se controle el temblor; entonces, todo depende del diagnóstico que tenga el paciente, del sitio donde se deba estimular y el tiempo que se utilizará.

¿Existe alguna contraindicación para este tratamiento?

Técnicamente los pacientes que no pueden recibir esta terapia son quienes tengan algún artefacto metálico en el cerebro o usen marcapasos, esto significa que una persona puede tener cualquier otra enfermedad que no se contraindica para nada y, los efectos indeseables realmente son mínimos. En general, los pacientes suelen quejarse de un dolor de cabeza transitorio, que se presenta al inicio de las terapias hasta que se adaptan al procedimiento, también, está descrito en el mundo un riesgo de crisis convulsivas, pero su rango es pequeño del 0,1 a 0,2 % .

¿En qué tiempo de iniciada la terapia se ve una mejoría?

Un 20 % de los consultantes no responden a la terapia, pero, en los pacientes responde- dores que son alrededor del 80 %, aproximadamente en la sesión número diez, que es en la segunda semana del tratamiento, presen- tan una mejoría significativa, aunque existen casos anecdóticos donde con cuatro o cinco sesiones, el paciente ya se siente diferente y está en otras condiciones; pero, no se puede sacar una conclusión hasta no terminar las veinte sesiones, donde el seguimiento per- mite saber cuánto ayudó, qué pasó y cuáles son las respuestas del paciente al procedimiento que se realizó.

¿Qué seguridad ofrece la EMT?

Este es un procedimiento con equipos utilizados en centros de prestigio de los Estados Unidos como la Universidad de Harvard, el Hospital John Hodgkinson y la Universidad de Pensilvania, todos centros ubicados entre los diez mejores dentro de las áreas de Neurología, Neurocirugía y Psiquiatría. El casco de estimulación magnética transcraneal, tiene la aprobación de la FDA, por lo cual, poseen todas las garantías técnicas de seguridad y un respaldo académico científico de alto nivel, que permite trabajar de forma segura con los pacientes.

¿Qué expectativa se tiene sobre la neuromodulación cerebral?

Los médicos que realizamos este tipo de procedimientos, soñamos que se pueda afianzar, pero, algunos colegas solo piensan en recetar; con este método se tiene la capacidad de tratar enfermedades neurológicas y neuropsiquiátricas sin medicina. En la actualidad, hay un gran número de pacientes embarazadas que no pueden recibir medicación, que se deprimen o simplemente personas que no quieren tomar fármacos, para las cuales este es un buen procedimiento. La neuromodulación va a zonas específicas del cerebro claramente establecidas, lo que ayuda a los pacientes, en especial, a quienes son refractarios a los tratamientos farmacológicos que llegan a ser alrededor del 40 %. En el Ecuador y el mundo, cerca del 10 % de personas sufren de depresión, de las cuales, pocas llegan al psiquiatra y de ellos el 40 % son refractarios a las medicinas, aquí, se abre la gran ventana para pacientes con depresiones graves, intratables y crónicas; este cuadro es tremendo, porque hay un gasto personal y familiar importante, por ello, la neuromodulación es una ventana que puede cambiar la vida al 100 % de estos pacientes.

¿Se puede controlar o curar la depresión y la epilepsia con EMT?

La depresión con la neuromodulación cerebral se cura. En la epilepsia, facilita su manejo, en lugar de subir dosis o asociar otro fármaco, por su efecto de larga duración (meses) con algunas variabilidades de acuerdo a la persona, se controla este padecimiento. El efecto de la terapia normalmente dura alrededor de un año, pasado ese tiempo, se hacen terapias de refuerzo en los pacientes que tienen buena respuesta.

¿Algo en particular que agregar?

A los médicos me gustaría decirles que se in- formen sobre este procedimiento que es excelente y además, es una ayuda a la comunidad para mejora su estilo de vida. Quienes realizamos neuromodulación en el Ecuador, estamos dispuestos a colaborar.

Fuente:
Entrevista Guía Farmacéutica Edifarm No. 163. Dr. Iván Cruz. 2018.