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Los defectos óseos y el uso de injertos de hueso

Los defectos óseos y el uso de injertos de hueso
La utilización de injertos óseos es una de las prácticas frecuentes en el área de traumatología, donde una lesión puede ser de origen congénito, traumático, ortopédico, infeccioso o tumoral. De acuerdo con la causa, se determina el método de relleno óseo a utilizar, con el objetivo de alcanzar una consolidación ósea de buena calidad y ayudar a la movilidad del paciente. El doctor Ricardo Vega, médico traumatólogo, especialista en el manejo de fracturas complejas y osteosíntesis (cirugía reconstructiva de hueso), conversó con Edifarm sobre los defectos óseos y el uso de injertos de hueso.

¿Qué son los defectos óseos?
Los defectos óseos son faltantes de un área considerable de hueso que se puede presentar por alteraciones congénitas, por accidentes de alta energía o de alta velocidad (siniestros de tránsito), donde el cuerpo recibe grandes impactos. También se originan por procesos de fracturas expuestas, de no uniones, de osteomielitis o infecciones y por tumores.

¿En qué parte del cuerpo son más frecuentes los defectos óseos?
Por lo general, se presentan en los huesos largos de los miembros inferiores. En la actualidad, el uso de motocicletas ha llevado a un alto porcentaje de accidentes de tránsito, donde al no tener una carrocería como en un auto, la persona está más expuesta y si a esto se suma la alta energía (fuerza del golpe) produce cuadros con una extensa pérdida, no solo de hueso sino de piel.

¿Cómo se trata un defecto óseo?

Existen varias formas para manejar los defectos óseos, una de ellas es la colocación de injertos de hueso, que consiste en la incorporación de segmentos de huesos que pueden ser propios o ajenos y estos se introducen en el paciente.

¿Cuál es la clasificación de los defectos de óseos postraumáticos?

Se pueden determinar en: Tipo 1, cuando hay un faltante de menos del 50 % del diámetro del hueso. Tipo 2, cuando existe un faltante de más del 50 % del hueso, pero hay contacto en uno o dos puntos; es decir, que la cortical del hueso si tiene contacto, pero se perdió más del 50 % del hueso. Tipo 3 o segmentarias, que son las que no tienen un contacto con la cortical y tienen una brecha o espacio grande. Dependiendo de cada caso se valora la técnica a utilizar. Si la pérdida supera más de un 50 % del diámetro del hueso el paciente necesita un injerto.

¿Qué tipos de injertos de hueso se pueden utilizar?

Se pueden utilizar el autoinjerto o autólogo que es el extraído de una parte del propio hueso del cuerpo del paciente, por ejemplo, se puede sacar una parte de la cresta iliaca que es una estructura anatómica que se encuentra ubicada en el borde superior del hueso coxal y colocarla en la tibia del propio paciente. También se usan los aloinjertos, que son un segmento de hueso extraído de otra persona desde los bancos de huesos; es decir, es un hueso de una persona donante.

“La satisfacción al lograr un proceso de injerto de hueso exitoso es cuando un paciente vuelve a tener movilidad y mejora su calidad de vida”. Dr. Ricardo Vega

En el Ecuador ¿cómo funciona el banco de huesos?

El Banco Nacional de Tejidos y Células (BANTEC) funciona en algunos hospitales, entre ellos en el Hospital Eugenio Espejo. Hace algunos años todos los tejidos y huesos se los traía desde Colombia, pero, en la actualidad ya se cuenta con un banco en el país desde hace unos 10 años. Por lo general, el banco de tejidos realiza las procuraciones, esto significa que solicita a los hospitales donadores de tejido, de órganos y llaman a un especialista sea para la donación de un corazón, hígado, etc., pero además, asiste un médico especialista en traumatología que procura los tejidos sacando segmentos de huesos largos, de tibia, de fémures, cabezas de húmero (que es el hueso más largo y proximal del miembro superior) que se ubica  en la región del brazo y tejidos de ligamentos; esto es un gran aporte que permite resolver los problemas de faltantes óseos. Otra forma de recolección se presenta cuando se realizan cirugías de remplazos articulares (cadera), donde esas piezas que se sacan de las caderas y de las mesetas tibiales van al banco de huesos para los respectivos estudios y eso permite la realización de las cirugías.

¿Cómo se determina que una persona tiene una pérdida de hueso y necesita un injerto?

Cuando se presenta una fractura expuesta, se tendrá una pérdida de hueso aguda, porque en el momento propio del accidente se pierden fragmentos de huesos. Además, una forma subaguda de pérdida de hueso es durante la limpieza quirúrgica que se llama segmento de desbridamiento, donde se observa qué tejido está en buen estado o no. Cuando se observa un hueso que está en malas condiciones, es decir, que se encuentra demasiado sucio, no tiene periostio que es la membrana de tejido conjuntivo que se adhiere al exterior de los huesos y sirve para su nutrición, regeneración y, si además está sin vascularización, esos fragmentos de hueso se extraen. También se puede dar una pérdida ósea en procesos crónicos cuando no hay una unión de los huesos. Entonces, considerando lo expuesto, se sabe que un paciente necesita injertos de hueso cuando la pérdida supera el tercio del diámetro del hueso.

 

¿Cuáles son las características que debe tener un injerto de hueso?

Las características que debe tener un injerto de hueso para obtener un óptimo proceso son: que sea osteoconductor, osteoinductor y osteogénico, con estos rasgos el injerto se convertirá en parte del hueso y no se va a distinguir el un hueso del otro. El injerto ideal es el que proviene del propio paciente (autoinjerto), tiene que ser vascularizado, tener su propia nutrición y debe estar protegido con piel y músculos.

¿Cuál es la función de un injerto de hueso?

El objetivo de un injerto de hueso es conseguir la consolidación para que no exista ese faltante óseo y forme parte del hueso. Para eso, se necesita tener una buena alineación, haber erradicado los procesos infecciosos, poseer buenos rangos de movilidad y darle al miembro afectado la función que perdió o ser lo más próximo a eso.

¿Qué tipo de técnicas se utilizan para colocar los injertos?

 Se puede recurrir al injerto vascularizado, lo que significa que un segmento del peroné se lo coloca en otro sitio de la anatomía del paciente, es decir, se saca un segmento del hueso del peroné con la arteria y con la vena, se lo dirige a otro fragmento y por medio de microcirugías se coloca ese injerto. También está la osteogénesis por distracción, que es la utilización o transporte de un segmento de hueso por medio de una técnica quirúrgica que permite la formación de hueso nuevo entre dos segmentos separados por osteotomía. Además, se tiene la técnica de inducción de membrana, que consiste en primera instancia en limpiar el segmento donde falta el hueso y se lo rellena con un cemento quirúrgico que se lo utiliza como un espaciador y que libera también antibiótico; posteriormente, se retira ese segmento de injerto alrededor de las ocho semanas en promedio, y queda formada una membrana que le da vascularización al injerto; entonces, se saca ese segmento y se rellena la membrana que se ha formado con un injerto autólogo o aloinjerto. Cuando un paciente tiene menos de 5 centímetros cúbicos de pérdida de hueso se puede colocar, directamente, el autoinjerto.

 

¿Se puede presentar alguna complicación con el paciente que tiene un injerto de hueso?

 Entre las posibles complicaciones están: el riesgo de infección; que no se adhiera el injerto; que se necesiten más cirugías y estos procedimientos constituyen un reto para los cirujanos y depende de la experticia que posean. También se debe considerar los factores del paciente, es decir, si tiene comorbilidades, si toma medicación, si ha padecido de otro tipo de infecciones, si consume alcohol, tabaco o drogas; todo eso interviene para que el injerto se adhiera bien o no.

 

¿Qué pasa si el organismo del paciente rechaza el injerto?

El rechazo a un injerto de hueso va asociado a los procesos infecciosos. Cuando son segmentos muy grandes de hueso y no se realizó una buena valoración tanto del paciente, como del médico, del caso y de los materiales que se estén utilizando pueden presentarse circunstancias en las que se deba retirar el injerto. Es importante considerar que la fijación de un injerto de hueso debe ser de un 100% y depende del material que se utilice. Algunas personas son alérgicas a los metales y eso causa reacciones que simularían a las infecciones; entonces, el injerto al ser un cuerpo extraño en el organismo, puede desarrollar procesos de rechazo, en esos casos, corresponde sacar el injerto y empezar de nuevo, pero, el problema es que no es solo el hueso afectado sino todo el organismo. Al iniciar otra vez el proceso, se debe cambiar la técnica o combinarla para poder resolver este tipo de problemas y conseguir la fijación del injerto. Se extrae un injerto solo, si no se logró la consolidación o la técnica fue equivocada.

 

“Se puede presentar rechazo a un injerto en especial cuando son segmentos muy grandes. El mejor injerto siempre será el autoinjerto porque no permite un rechazo”.

 

¿Qué estilo de vida se debe llevar si se tiene un injerto de hueso?

Todo es un manejo integral, en este tipo de procesos está incluido el paciente, el médico y la técnica a utilizar. Se recomienda a los pacientes realizar actividad física que no sea de alto impacto como gimnasia, natación, etc. Evitar el tabaco, alcohol y drogas; buscar apoyo psicológico, tener una alimentación sana, es decir, un cuidado integral que permita recuperar al paciente y que realice su actividad normal, porque el movimiento es vida y la vida es movimiento. Además, se debe estimular al paciente para que utilice la parte de su cuerpo que tiene un injerto de hueso, porque si no utiliza se atrofia y se pierde el proceso; por ello, la estimulación, el caminar y la fisioterapia es muy importante para recuperar los arcos de movilidad de las articulaciones y las terminaciones nerviosas que, por lo general, después de cirugías largas y varias intervenciones se ven afectadas.

 

¿Le gustaría añadir algo en particular?

Varias cosas que se pueden hacer para mejorar lo relacionado con los injertos de hueso es impulsar la donación de órganos, dar recursos para el banco de tejidos y abaratar los costos de los implantes médicos. También, educar en leyes de tránsito para evitar impericias y accidentes que son la mayor fuente de estos casos.