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Salud mental en tiempos de coronavirus

Estamos claros que la COVID-19, declarada como una pandemia es una enfermedad que no solo afecta al sistema respiratorio sino también el estado psicológico de cada persona. En confinamiento, te estás preguntando ¿Qué pasará con mis deudas? ¿Qué haré con mi vida a partir de ahora? ¿Sientes miedo? ¿Lloras por las cosas que pasan y ves por las redes sociales? ¿Piensas que eres egoísta? ¿Temes contagiarte?, etc. Son muchas las preguntas que rodean nuestra mente, que nos hacen sentir inseguros de nosotros mismos e incapaces de actuar ante algo así, pues déjenme mencionarles que estamos siendo atacados por el miedo excesivo, la falta de empatía con la gente, y el aislamiento social llamados ansiedad y depresión.

La ansiedad y la depresión son enfermedades mentales muy poderosas, que se agarran de nuestros temores y nostalgia para empezar a atacar. “En personas ya diagnosticadas de ansiedad (que es una mala gestión del miedo) y de depresión (que es una mala gestión de la tristeza), situaciones como la que vivimos agravan por lo general los síntomas”, confirma Juan Castilla, psicólogo clínico y experto en inteligencia emocional.

Las personas diagnosticadas con estas enfermedades no deben dejar su tratamiento ni medicación y tener confianza en sus terapeutas, doctores, que estarán a su lado y no los abandonarán en medio de esta situación.

Las personas diagnosticadas con estas enfermedades no deben dejar su tratamiento ni medicación y tener confianza en sus terapeutas, doctores, que estarán a su lado y no lo  abandonarán en medio de esta situación.

 

¿Cómo actuar durante esta emergencia sanitaria?

  • Quedarse en casa es la prioridad, tanto para cortar la transmisión del virus como para evitar el colapso de los hospitales y ambulatorios.
  • Abastescace de alimentos es necesario.
  • Al momento de presentar miedos excesivos o nostalgia por lo que está pasando, es mejor mantenerse alejados de las noticias, redes sociales o alguna especulación sobre el tema, ya que eso solo genera más miedo e incertidumbre, una vez al día estar al tanto de lo que pasa es suficiente.
  • Adquiera información que sea necesaria, valiosa y eficaz, que le permita seguir realizando sus rutinas diarias.
  • Despejarse, desconectarse del mundo por un día ayuda, lea páginas de su libro favorito y acompañe con su bebida caliente favorita.
  • Disfrute de los días llenos de colores y de los oscuros también.
  • Agradezca por tener en sus manos muchas herramientas las cuales ayudan a comunicarse con su familia si están lejos.
  • Si están juntos en familia conversen, cuenten historias, conózcanse más y apóyense el uno con el otro, la idea es sentirse acompañado y ver que no solo nosotros sentimos miedo o temor a lo desconocido.
  • Se considera beneficioso que las personas con depresión o ansiedad, que viven solas intenten incrementar los contactos con más personas del edificio o donde se encuentren hospedados, eso sí, siempre por vía online o telefónica, con el fin de poder expresar lo que están viviendo.
  • Se considera beneficioso que las personas con depresión o ansiedad, que viven solas intenten incrementar los contactos con más personas del edificio o donde se encuentren hospedados, eso sí, siempre por vía online o telefónica, con el fin de poder expresar lo que están viviendo.

Señales que el cuerpo da ante una emergencia

Las personas pueden reaccionar de diversas maneras ante situaciones estresantes como la actual, es por ello, que se debe buscar ayuda de un profesional si has experimentado durante más de 15 días reacciones de ansiedad, preocupación o miedo en relación a alguna de las siguientes circunstancias:

  • Su propio estado de salud.
  • El estado de salud de otros a los que haya podido contagiar.
  • La preocupación porque sus familiares y amigos tengan que hacer cuarentena como consecuencia de haber estado en contacto contigo.
  • La experiencia de estar en auto observación u observado por otros por síntomas y signos de haber contraído la infección.
  • La percepción de que estás restando tiempo al trabajo por este proceso, con la consecuente pérdida de ingresos y de seguridad.
  • La necesidad de tener que prever el abastecimiento de alimentos y cuidados médicos.
  • La exigencia de atender a menores y familiares a cargo.
  • La incertidumbre o frustración sobre cuánto tiempo durará esta situación.
  • La soledad asociada con el sentimiento de haber sido excluido del mundo y de sus seres queridos.
  • Malestar o rabia al pensar que ha sido contagiado por la negligencia de otros.
  • El aburrimiento y frustración de no estar conectado a la rutina habitual de su vida.
  • Mayor deseo de beber alcohol o consumir sustancias de abuso para afrontar esta situación.
  • La aparición de síntomas depresivos como desesperanza, irritabilidad, cambios en el apetito o alteraciones del sueño.

Si presenta alguno de estos cuadros, busque ayuda. Existen profesionales de la psicología que apoyamos desinteresadamente con el fin de ayudar en estos momentos y minimizar el impacto psíquico negativo de esta situación ¡Búscalos!

Recuerda

Guardar la calma, estar pendiente de las noticias una vez al día. Si presenta síntomas de ansiedad o depresión, hable con la persona más cercana. Si tiene acceso a redes sociales busque apoyo de un profesional de la salud. Sea más solidarios con otras personas, así lograremos menos contagios y a la vez, mantener de buena manera nuestra salud de mental, espiritual y de corazón.