Salud materno fetal en Ecuador
Entrevista Dr. Marco del Pozo
“La salud materno-fetal es el futuro de nuestra población. Tenemos que adelantarnos a los hechos, y así tiene que ser la medicina”. Dr. Marco del Pozo

Médico ginecólogo Especialista en Medicina y Cirugía Fetal Miembro del Comité Científico de la Sociedad Ecuatoriana de Ginecología y Obstetricia, capítulo Pichincha.
En 2023, en América Latina y el Caribe se estimaron 7.200 muertes maternas, con una razón de mortalidad materna de 77 por cada 100.000 nacidos vivos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que los trastornos hipertensivos del embarazo, entre ellos la preeclampsia y la eclampsia, las hemorragias posparto y las infecciones graves continúan entre las principales causas de muerte materna en la Región de las Américas.
En Ecuador, la razón de mortalidad materna fue de 34,2 por cada 100 mil nacidos vivos en 2024, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). En ese mismo año, la tasa de mortalidad neonatal se situó en 5,4 por cada mil nacidos vivos. Estas cifras evidencian la importancia de fortalecer la prevención, el diagnóstico prenatal y la atención oportuna de las complicaciones durante el embarazo.
En este contexto, la medicina materno-fetal permite identificar factores de riesgo, detectar patologías desde etapas tempranas y anticiparse a complicaciones que pueden comprometer la salud de la madre y del bebé. Revista Guía Farmacéutica conversó con el Dr. Marco del Pozo, médico ginecólogo, especialista en medicina y cirugía fetal; miembro del Comité Científico de la Sociedad Ecuatoriana de Ginecología y Obstetricia, capítulo Pichincha, (SEGO) sobre los principales desafíos y avances en Ecuador.
¿Cómo ha evolucionado la salud materno-fetal en Ecuador?
La salud materno-fetal en Ecuador ha avanzado mucho. En la actualidad, ya no existen las mismas barreras a nivel internacional, porque existe mucha conectividad con el mundo y los protocolos internacionales también se aplican aquí. Por ello es importante mantener reuniones científicas que permitan actualizar los manejos y los protocolos, porque la principal beneficiaria de estos avances es la mujer embarazada.
¿Cuáles son las principales complicaciones que amenazan la salud de la madre y el bebé?
Dentro del ámbito materno-fetal, una de las principales enfermedades es la preeclampsia, una complicación hipertensiva del embarazo y una causa importante de morbimortalidad a nivel mundial, no solo en Ecuador. Otro desafío es el parto prematuro, que genera un impacto social, económico y supone riesgos tanto para el bebé como para su familia. A estas condiciones se suman la hemorragia y la sepsis.
Una infección, incluso una urinaria, puede evolucionar hasta comprometer la vida de la mujer embarazada. Asimismo, pueden presentarse hemorragias durante el embarazo, el parto o un procedimiento quirúrgico, asociadas a situaciones como la placenta previa, el sangrado en el primer trimestre o el aborto. En este campo aún existe mucho por aprender y se dispone de manejos innovadores que pueden contribuir a enfrentar estas complicaciones.
¿Por qué el embarazo puede aumentar la vulnerabilidad frente a determinadas complicaciones?
El embarazo como tal no es una enfermedad; sino , un proceso natural. Sin embargo, implica cambios fisiológicos en el cuerpo de la mujer que pueden volverla más vulnerable. Por eso, la idea es que el manejo que podamos realizar sea efectivo, rápido, con buenas técnicas y buenos fármacos, buscando siempre el mayor beneficio para ella, para evitar complicaciones y, por supuesto, la muerte.
¿Qué condiciones pueden convertir un embarazo en uno de alto riesgo?
Existe una clasificación internacional del embarazo de riesgo que incluye múltiples enfermedades maternas y fetales. Puede tratarse de problemas metabólicos, hormonales, placentarios o fetales. También existen enfermedades maternas que pueden agravarse durante el embarazo y ocasionar complicaciones graves no solamente para la madre, sino también para el feto.
¿Qué importancia tiene el diagnóstico prenatal desde las primeras semanas del
embarazo?
Contamos con protocolos internacionales y podemos realizar el diagnóstico prenatal temprano desde las primeras semanas del embarazo. Desde que encontramos un embrión que se está formando se comienza la evaluación para diagnosticar patologías durante todo el proceso de gestación. Existen enfermedades que son evolutivas, por ejemplo, determinadas alteraciones del cerebro o del corazón, que pueden generar problemas en diferentes etapas del embarazo. Por eso es importante el diagnóstico prenatal mediante el ultrasonido y la ecografía.
¿Es posible predecir el riesgo de preeclampsia antes de que aparezcan sus complicaciones?
Por supuesto. Existen parámetros, tablas y escalas mediante las cuales, a partir de la consulta y de la información de la paciente, se establecen determinados riesgos. Existen mecanismos para la predicción de la preeclampsia como evaluar las arterias uterinas mediante Doppler, analizar la cantidad de sangre que llega al útero e incorporar factores de crecimiento placentario obtenidos en laboratorio.
Incluso se está trabajando con el Doppler de la arteria oftálmica, donde al analizar sus ondas se obtiene información relacionada con el riesgo de preeclampsia. Estos son avances importantes que se van dando con el desarrollo de la medicina, principalmente en el campo del diagnóstico.
¿Por qué la prevención de los riesgos materno-fetales debería comenzar incluso antes del embarazo?
La salud materno-fetal es el futuro de la población. Al abordar la nutrición infantil, es necesario considerar la salud de la mujer incluso antes del embarazo. Un adecuado estado nutricional favorece mejores condiciones para la gestación y el desarrollo del bebé.
No se trata solo de identificar durante el embarazo que un bebé tiene bajo peso y esperar que lo recupere después del nacimiento; esto no permite abordar las bases de la desnutrición infantil. Por ello, la atención debe comenzar desde antes de la concepción. La idea es adelantarse a los hechos, porque así debe actuar la medicina.
¿Por qué la educación médica continua es importante en la atención materno-fetal?
Los profesionales de la salud que han tenido la oportunidad de formarse dentro y fuera del país pueden compartir sus conocimientos a través de la educación médica continua. Espacios como el Simposio Internacional de Medicina Materno-Fetal permiten a los especialistas actualizarse, fortalecer sus conocimientos y mantenerse al día frente a los avances de la especialidad.
Esta formación tiene como principal beneficiaria a la paciente, ya que contribuye a mejorar la atención, reducir la mortalidad materna y neonatal y fortalecer la salud pública en Ecuador.
¿Cómo imagina el futuro de la salud materno-fetal en Ecuador?
La idea es que estos conocimientos lleguen a toda la población, tanto a los médicos como a las pacientes; a las comunidades dentro y fuera de las grandes ciudades. Uno de los proyectos es avanzar hacia la telemedicina y una medicina de precisión. También se está trabajando con inteligencia artificial aplicada a la medicina materno-fetal.
Se busca eliminar barreras, donde si una paciente está en un área rural, a través de la telemedicina y de la medicina aplicada con inteligencia artificial podemos seguir algoritmos que permitan que tenga las mismas oportunidades que una paciente que se encuentra en una gran ciudad como Quito, Guayaquil o Cuenca. Por ello la SEGO busca continuar con estos proyectos de educación y llevarlos hacia la comunidad.
“El embarazo no es una enfermedad, pero implica cambios fisiológicos que pueden volver más vulnerable a la mujer”.
1 Organización Mundial de la Salud. (OMS).(2025). Tendencias en la mortalidad materna de 2000 a 2023. Recuperado de https://n9.cl/fkn67 2 Organización Panamericana de la Salud.(OPS).(2026). OPS llama a intensificar esfuerzos para garantizar una maternidad segura en las Américas. Recuperado de https://n9.cl/zrxry 3 Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025). Registro Estadístico de Defunciones Generales de 2024: Boletín técnico. INEC. Recuperado de https://n9.cl/r5y3w


