Criptococosis canina y felina. Zoonosis Parte II

por | Sep 23, 2022 | Veterinaria

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Criptococosis  canina y felina

Zoonosis en perros y gatos

Parte II

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La criptococosis canina suele afectar a perros de menos de cuatro años. No existe ninguna predisposición de sexo pero sí de raza, siendo más frecuente en el dóberman pinscher, pastor alemán, cocker spaniel americano, gran danés y labrador.

Ciclo biológico y epidemiología

La vía de infección en perros es inhalatoria. Generalmente el 50 % de los perros suele presentar afectación de las vías respiratorias altas, pero la rinosinusitis suele ser subclínica, por lo tanto, la sintomatología respiratoria en los perros suele pasar desapercibida. La diseminación multiorgánica es más frecuente en perros que en gatos. Se produce una rápida diseminación al sistema nervioso central, por lo que la sintomatología nerviosa es muy frecuente (50-80% de perros).

Signos clínicos

Los síntomas neurológicos son multifocales, causados por una meningitis y una progresiva meningoencefalomielitis, e incluyen inclinación de la cabeza, nistagmus, parálisis facial, paresia, paraplejia o tetraplejia y ataxia entre otros. También suelen aparecer alteraciones oculares (20-40 % de perros) que consisten en neuritis óptica, corioretinitis exudativa granulomatosa, y hemorragia de retina asociada a pupilas dilatadas y ceguera. Pueden aparecer también lesiones cutáneas en el 10-20 % de los perros, y al igual que en los gatos es un marcador de diseminación hematógena. Algunos perros pueden presentar fiebre.3 2

Diagnóstico de criptococosis canina y felina

De acuerdo a la investigación realizada por Gemma Castellá, M. Lourdes Abarca y F. Javier Cabañes, miembros del Grupo de Micología Veterinaria de la Facultad de Veterinaria de la Universitat Autónoma de Barcelona, sobre la criptococosis, para el diagnóstico de esta patología, además de la sintomatología y los hallazgos en la exploración.

Es necesario realizar una serie de pruebas complementarias, tales como el examen citológico de aspirados, la determinación del antígeno capsular y el aislamiento e identificación de la levadura. Aquí los procedimientos recomendados:

Examen citológico

2 1El examen citológico suele realizarse a partir del aspirado obtenido de ganglios inflamados o bien de líquido cefalorraquídeo. También es posible realizarlo a partir de muestras de biopsias, exudados nasales o cutáneos y sedimento urinario. Tradicionalmente se realiza una tinción negativa con tinta china, lo que permite visualizar la cápsula característica de la levadura.

La tinción de Gramy tinciones tipo Romanowsky como la tinción de Diff-QuickR permiten observar la levadura aunque no se tiña la cápsula. En el caso de realizar cortes histológicos a partir de biopsias, la tinción hematoxilina-eosina o la tinción con ácido periódico de Schiff (PAS) tampoco tiñen esta estructura.

Sin embargo, con la tinción de mucicarmina de Mayer la cápsula adquiere una coloración rojo brillante. El examen citológico es una prueba rápida, y en el 60 a 75 % de los casos permite un diagnóstico confiable. Un resultado negativo en la citología no elimina la posibilidad de criptococosis.

Determinación del antígeno capsular

Se puede determinar el antígeno capsular de Cryptococcus mediante la técnica de aglutinación en látex. Esta puede realizarse a partir del suero de animales con síntomas respiratorios o cutáneos, o a partir de líquido cefalorraquídeo en animales con sintomatología nerviosa.

Se puede utilizar otros fluidos corporales como la orina, el líquido pleural o los lavados broncoalveolares. Si la infección es localizada se pueden observar falsos negativos. Los falsos positivos no son frecuentes y se deben a la interferencia de otras sustancias, como el factor reumatoide.

Los títulos de antígeno pueden ser muy elevados en perros y gatos con una infección diseminada, pero no existe una correlación entre el título de antígeno antes del tratamiento y el pronóstico de la enfermedad. En estudios realizados en perros y gatos con criptococosis se ha detectado el 80 %  de niveles elevados de anticuerpos. Estos niveles se mantienen incluso después del tratamiento y una vez recuperado el animal.

Por lo tanto, la determinación de anticuerpos será útil como marcador epidemiológico de infección previa, que como herramienta diagnóstica. En la actualidad, aún no se ha determinado con exactitud los títulos de corte.

Aislamiento e identificación

El diagnóstico definitivo se consigue mediante el cultivo y aislamiento de las levaduras. Este aislamiento puede realizarse a partir de biopsias o aspirados de tejidos y ganglios, exudado nasal, líquidofoto gat2 cefalorraquídeo, orina y líquido sinovial. Cuando se realizan los cultivos a partir de muestras de la cavidad nasal, la interpretación de los resultados debe realizarse con precaución.

En estudios realizados en Australia, se ha demostrado que el 14 % de los perros y el 7 % de los gatos son portadores asintomáticos de C. Neoformans y también pueden ser portadores de C. gattii. Para el aislamiento de C. neoformans y C. gattii, se recomienda utilizar el agar glucosado de Sabouraud o el agar sangre, aunque ambas especies pueden crecer en la mayoría de medios de cultivo.

Si se procesan muestras de zonas estériles, tales como líquido cefalorraquídeo o líquido sinovial, no se recomienda adicionar antibiótico al medio de cultivo, porque podría inhibir el crecimiento de algunas cepas. Nunca debe emplearse un medio con ciclo- heximida, ya que inhibe el crecimiento de las especies de Cryptococcus.

El cultivo debe incubarse a 25oC y 35oC. Tras 36-72 horas de incubación aparecen colonias de color blanco-crema y muy brillantes por la formación de cápsula. Las colonias de C. gattii son más mucosas que las de C. neoformans. Para la identificación de la levadura deben tenerse en cuenta características morfológicas como la presencia de cápsula y un cuello de gemación estrecho, así como características bioquímicas como su capacidad para hidrolizar la urea y de reducir los nitratos a nitritos.

También es útil la detección de la enzima fenol-oxidasa empleando un medio de agar con semillas de negrillo (Guizotia abyssinica) y el medio de TOC (Tween Oxgall Cafeic). Pueden emplearse diferentes sistemas comerciales automáticos o semiautomáticos, utilizados en la identificación de levaduras, que se basan en la asimilación de nutrientes o en pruebas bioquímicas.

Para la diferenciación entre C. neoformans y C. gattii suele utilizarse el medio en agar CGB (L-canavanina-glicina-azul de bromotimol), basado en la utilización de la D- glicina como única fuente de carbono y la tolerancia a la L-canavanina.  Además es útil la prueba de la asimilación de D-prolina y D-triptófano como únicas fuentes de nitrógeno.

Control / tratamiento

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El tratamiento de la criptococosis en pequeños animales suele combinar la extracción quirúrgica de los granulomas y el tratamiento con antifúngicos. Se recomienda la resección quirúrgica de los granulomas criptococócicos antes de empezar el tratamiento con antifúngicos.

De este modo se evitan problemas de humedecimiento del antifúngico a los tejidos infectados. La intervención quirúrgica suele realizarse en gatos con granulomas en la cavidad nasal o con ganglios linfáticos muy aumentados de tamaño.

Antifúngicos que se emplean para el tratamiento de perros y gatos

La anfotericina B en combinación con la 5-fluorocitosina se considera el tratamiento de elección en gatos y perros con afectación del sistema nervioso central. La anfotericina B es nefrotóxica,  es el antifúngico más efectivo su administración vía parenteral (intravenosa o subcutánea) puede requerir visitas al hospital y encarecer el tratamiento.

Generalmente, se utiliza en animales hospitalizados o en las primeras fases del tratamiento y después se continúa el tratamiento con azoles vía oral. Es importante remarcar que en los perros, la 5-fluorocitosina produce erupciones cutáneas o mucocutáneas que obligan a suspender el procedimiento, por lo que es frecuente combinar la anfotericina B con algún azol.

En los gatos y perros sin sintomatología nerviosa, se emplean habitualmente los azoles para el tratamiento de la criptococosis. El fluconazol es el antifúngico de elección a una dosis de 50 mg cada 12 horas por vía oral, puede penetrar en el sistema nervioso central, aunque no se han realizado estudios de su eficacia en animales con afectación nerviosa.

El itraconazol tiene una eficacia similar al fluconazol, pero es hepatotóxico. Es más efectivo que el ketoconazol y con menos efectos secundarios. El ketoconazol es el antifúngico más barato, pero las dosis que son efectivas in vivo provocan efectos secundarios como inapetencia y vómitos, especialmente en gatos.

La duración del tratamiento

Puede ser entre 6 y 18 meses, no debe interrumpirse hasta uno o dos meses después de la desaparición de la sintomatología o, hasta la desaparición total de antígeno en suero. Si durante la terapia se observa una disminución de una dilución de los títulos de antígeno por mes, se considera que el tratamiento es efectivo, mientras que, la detección de títulos persistentes indica la necesidad de realizar un tratamiento que garantice el éxito clínico. Una vez finalizado el tratamiento, es aconsejable determinar los títulos de antígeno cada tres o seis meses para poder realizar un diagnóstico precoz en caso de recaída.

El pronóstico es bueno en gatos con criptococosis extraneural, mientras que en perros con cualquier forma de criptococosis y gatos con afectación del sistema nervioso central, el pronóstico es reservado. En los animales inmunocompetentes, el tratamiento es curativo, mientras que en animales con inmunosupresión, es posible la persistencia de la infección y la aparición de recidivas. Se considera que en gatos con FeLV el tratamiento es paliativo, mientras que los gatos con FIV suelen recuperarse, aunque necesitan tratamientos más prolongados.

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por | Sep 23, 2022 | Veterinaria

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