Salud cardiometabólica. Entrevista Dra. Roxana D. Ratto

por | May 19, 2026 | Farmacéutica

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Salud cardiometabólica

Entrevista Dra. Roxana D. Ratto

“El futuro del tratamiento cardiometabólico no está en un solo fármaco, sino en la integración entre innovación terapéutica y cambios sostenidos en el estilo de vida”. Dra. Roxana D. Ratto

Ritto

Médico especialista en cardiología, insuficiencia cardíaca e investigación. Miembro de la Fundación Favaloro, Argentina. Asesora médica, área cardiometabólica, Laboratorio Elea

La salud cardiometabólica es uno de los aspectos prioritarios de la medicina actual debido al aumento de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la obesidad y la hipertensión arterial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023), las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de mortalidad global, estrechamente vinculadas a factores metabólicos modificables.(1)

Por otro lado, las guías clínicas actuales plantean la necesidad de tratar al paciente con diabetes desde una perspectiva más amplia, incorporando terapias que reduzcan el riesgo cardiovascular más allá del control glucémico. (2) En este contexto, la doctora Roxana D. Ratto, especialista en insuficiencia cardíaca y enfermedades cardiometabólicas, respondió varias inquietudes de Guía Farmacéutica y analizó los cambios conceptuales y terapéuticos que están determinando el abordaje clínico actual.

¿Cómo definiría la salud cardiometabólica y por qué tiene relevancia en la práctica médica actual?

La salud cardiometabólica debe entenderse como un enfoque que vincula el metabolismo energético con la función cardiovascular y renal. Durante años, el manejo de la diabetes tipo 2 estuvo centrado en el control de la glucemia; sin embargo, hoy sabemos que este enfoque resulta limitado. La evidencia demuestra que pacientes con niveles de glucosa aparentemente controlados continúan presentando eventos cardiovasculares.

Esto se explica por procesos como la inflamación crónica y el daño vascular, que persisten más allá del control glucémico. Este cambio de mirada permite comprender la enfermedad como un proceso sistémico que requiere una evaluación más amplia.

¿Qué otros factores de riesgo se asocian al deterioro de esta salud cardiometabólica?

Los factores de riesgo rara vez se presentan de forma aislada. La diabetes tipo 2 suele coexistir con hipertensión arterial, dislipidemia y obesidad, configurando un perfil de alto riesgo cardiovascular. En particular, la obesidad ha sido reconocida como una enfermedad crónica que altera el metabolismo y favorece la resistencia a la insulina. Este conjunto de condiciones define el riesgo cardio-reno-metabólico, lo que exige una detección más temprana y precisa.

¿Qué impacto tienen el estrés y la calidad del sueño en este contexto?

El estrés crónico y la alteración del sueño tienen efectos fisiológicos directos. El primero puede elevar la presión arterial y alterar el equilibrio hormonal, mientras que el segundo se asocia con mayor riesgo de obesidad y resistencia a la insulina. Estos factores forman parte de las recomendaciones actuales para mantener una adecuada salud cardiovascular, junto con la alimentación, el peso, la presión arterial y el control de la glucosa.

¿Qué señales tempranas podrían alertar sobre un deterioro cardiometabólico?

Muchas veces el paciente no presenta síntomas, por eso es tan importante el chequeo de salud desde edades tempranas. Se recomienda realizar análisis de laboratorio completos que incluyan glucemia, perfil lipídico, ácido úrico y evaluación de orina, ya que estos pueden mostrar alteraciones incluso en ausencia de enfermedad conocida.

Sin embargo, pueden aparecer algunas manifestaciones que orienten, como cefaleas o migrañas, falta de un sueño reparador, sensación de cansancio durante el día a pesar de haber dormido varias horas, palpitaciones o fatiga. En las mujeres es importante considerar síntomas que no siempre son los clásicos, como dolor muscular o una fatigabilidad que no se relaciona con la actividad física. También pueden presentarse ansiedad o sensación de angustia, que deben ser evaluadas y no subestimadas.

¿Existen diferencias en el riesgo cardiovascular entre hombres y mujeres?

Sí, existen diferencias relevantes. Las mujeres en edad fértil cuentan con una protección hormonal que reduce temporalmente el riesgo cardiovascular. Sin embargo, tras la menopausia, este riesgo aumenta y se equipara al de los hombres. Durante muchos años, los síntomas se interpretaron desde una perspectiva centrada en el hombre, lo que llevó a subestimar la enfermedad en mujeres. Hoy se reconoce la necesidad de considerar estas diferencias para mejorar el diagnóstico.

20260423 0926340 scaled e1779222802704¿Cómo han evolucionado las estrategias terapéuticas?

El tratamiento ha evolucionado desde un enfoque centrado únicamente en el control de la glucosa hacia una mirada más amplia. En la actualidad, se busca no solo mejorar los valores de glucemia, sino también reducir el riesgo cardiovascular y renal.

En este contexto, han surgido nuevos medicamentos como la semaglutida que permiten actuar sobre distintos mecanismos, lo que ha cambiado la forma de abordar a los pacientes con diabetes tipo 2.  Estas estrategias están respaldadas por guías clínicas internacionales, que recomiendan su uso en pacientes con mayor riesgo.

¿Cómo actúa la semaglutida y qué beneficios aporta?

La semaglutida simula una hormona que el organismo produce de manera natural y que favorece la liberación de insulina, ayudando a que la glucosa ingrese a las células. De esta manera, mejora el aprovechamiento de la glucosa como fuente de energía a nivel celular.

Esto permite lograr un mejor control metabólico, con impacto no solo en la glucosa, sino también a nivel inflamatorio y cardiovascular. Además, estos tratamientos han demostrado reducir el riesgo de eventos en pacientes con diabetes tipo 2, lo que representa un avance en el manejo de estas enfermedades.

¿Qué estrategias deberían priorizarse para mejorar la salud cardiometabólica?

Cuando hablamos de prevención es fundamental transmitir que no alcanza solo con el tratamiento farmacológico. Se debe acompañar con una dieta equilibrada y ejercicio físico adecuado. La actividad física recomendada es de al menos 150 minutos semanales, incluyendo tanto ejercicio aeróbico como de fuerza, ya que con el paso del tiempo se pierde masa muscular y es importante mantenerla.

También es necesario sostener un buen descanso, con alrededor de 8 horas de sueño reparador, y trabajar en el manejo del estrés. Otro aspecto importante es la adherencia al tratamiento. El paciente debe entender que estas son enfermedades crónicas, y que al suspender la medicación o descuidar los hábitos, los factores de riesgo vuelven a descontrolarse. Finalmente, realizar controles periódicos y mantener un seguimiento médico adecuado.

¿Qué transformaciones considera necesarias en la atención de estos pacientes?

Es necesario avanzar hacia un modelo de atención menos fragmentado, donde las distintas especialidades puedan coordinar mejor el manejo delCardiometabólica paciente. También resulta importante incorporar estrategias de promoción de la salud desde edades tempranas, de manera sostenida. El acceso a terapias innovadoras permite mejorar los resultados en estos pacientes.

¿Qué debería cambiar para enfrentar de mejor manera el impacto de estas enfermedades en la población?

Más allá de los avances médicos, el desafío también es social. Es fundamental que la población incorpore el autocuidado como parte de su vida cotidiana y no solo como respuesta a la enfermedad. Esto implica generar mayor conciencia sobre los factores de riesgo y facilitar el acceso a controles de salud.

¿Qué mensaje le gustaría dejar a la población sobre la importancia del autocuidado y la prevención?

Es fundamental conocer los factores de riesgo personales y los antecedentes familiares, porque eso permite actuar de manera anticipada. Ante cualquier síntoma, la consulta médica no debe postergarse. Además, sostener hábitos como una alimentación equilibrada, actividad física, buen descanso y manejo del estrés contribuye a prevenir complicaciones.

También es importante acompañar a la mujer en etapas como la perimenopausia, donde el riesgo cardiovascular aumenta. El trabajo conjunto entre distintas especialidades y la información a la población son esenciales para cuidar la salud cardiovascular, renal y metabólica.

“La diabetes no es solo una enfermedad metabólica, es un proceso inflamatorio sistémico con impacto directo en el corazón y los riñones”.

[1]Organización Mundial de la Salud. (2023). Enfermedades cardiovasculares. Recuperado de https://n9.cl/0v5c
[2] American Diabetes Association. (2024). Standards of care in diabetes 2024.Diabetes Care, 47(Supplement 1). https://n9.cl/hopzx3

 

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por | May 19, 2026 | Farmacéutica

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