Sepsis obstétrica
Entrevista Dra. Ana María Polo Checa
“La sepsis obstétrica implica dos vidas, pero un solo objetivo, salvar a la madre y al bebé”. Dra. Ana María Polo

Médico gineco-obstetra, especialista en medicina crítica obstétrica. Miembro de la Sociedad Ecuatoriana de Ginecología y Obstetricia (SEGO) Núcleo Pichincha.
La sepsis obstétrica constituye una de las principales causas de mortalidad materna a nivel mundial, en especial, en contextos donde el acceso a controles prenatales oportunos es limitado. (1) Se trata de una condición prevenible si se identifica y trata de manera temprana, mediante protocolos clínicos oportunos y educación sanitaria adecuada.
En América Latina y Ecuador, las brechas en acceso a servicios de salud, así como las limitaciones en detección temprana, condicionan desenlaces adversos, en poblaciones rurales y de difícil acceso.(2)
Para profundizar en este tema, Guía Farmacéutica dialogó con la Dra. Ana María Polo Checa, especialista en ginecología y obstetricia con formación en medicina crítica obstétrica, quien abordó los principales desafíos en el diagnóstico oportuno, el manejo clínico y la prevención de esta condición.
¿Qué es la sepsis obstétrica y por qué representa un riesgo tan alto?
La sepsis es una respuesta desregulada del organismo frente a una infección que progresa hacia un compromiso sistémico. En el embarazo, este proceso adquiere mayor complejidad debido a los cambios fisiológicos que modifican la respuesta inmunológica de la paciente.
El riesgo principal radica en su rápida evolución. Una infección localizada puede progresar en pocas horas hacia disfunción multiorgánica, afectando sistemas como el cardiovascular, renal, hepático y neurológico. Si no se interviene de forma inmediata, puede derivar en choque séptico y muerte materna, con consecuencias directas también sobre el feto.
¿Cuáles son los signos de alerta que se deben identificar?
Los signos iniciales suelen ser inespecíficos, lo que dificulta su reconocimiento temprano. Entre los más relevantes se encuentran fiebre mayor a 38 °C, sensación de palpitaciones, disminución de movimientos fetales, flujo vaginal anormal o malestar general persistente. Aunque pueden parecer síntomas leves, su identificación temprana es crucial. Por ello, el control prenatal no solo cumple una función de seguimiento, sino también de educación, permitiendo que las pacientes reconozcan cuándo deben acudir de inmediato a un servicio de salud.
¿Qué factores aumentan el riesgo de desarrollar sepsis en el embarazo?
El riesgo se construye a partir de factores clínicos y contextuales. Entre los más frecuentes se encuentran la anemia, la ruptura prolongada de membranas, intervenciones quirúrgicas sin adecuada asepsia, partos domiciliarios sin asistencia profesional y la falta de controles prenatales. A esto se
suma el estado de inmunomodulación propio del embarazo, que puede dificultar la respuesta frente a infecciones. La combinación de estos elementos incrementa la vulnerabilidad de las pacientes, especialmente en entornos con limitaciones en acceso a servicios de salud.
¿Cuál es el protocolo de actuación una vez detectada la sepsis?
El abordaje se basa en el concepto de la hora dorada, un periodo crítico en el que se deben iniciar de forma simultánea el diagnóstico y el tratamiento. Esto incluye la toma de cultivos, el inicio inmediato de antibióticos de amplio espectro, la reanimación con líquidos y la monitorización continua de la paciente. A continuación, el manejo se ajusta según la evolución clínica y los resultados microbiológicos. La rapidez en esta fase es determinante para mejorar el pronóstico.
¿La sepsis implica necesariamente la interrupción del embarazo?
No. La decisión depende del origen del proceso infeccioso. Cuando el foco está en el útero, la interrupción puede ser necesaria como parte del tratamiento. Sin embargo, si el origen es extra genital y la paciente responde adecuadamente al tratamiento, el embarazo puede continuar bajo vigilancia estricta. En todos los casos, la prioridad es estabilizar a la madre, ya que su condición determina la evolución fetal.
¿Cómo influye el acceso a la salud en la evolución de estos casos?
El acceso oportuno a servicios de salud es un factor determinante. En zonas rurales o de difícil acceso, las pacientes suelen consultar en etapas avanzadas de la enfermedad. Además, persisten prácticas culturales en las que la atención del parto se realiza fuera del sistema sanitario, lo que puede retrasar la identificación de complicaciones. Estas condiciones evidencian la necesidad de fortalecer la cobertura, la confianza en los servicios de salud y la educación comunitaria.
¿Qué rol cumple el trabajo en equipo en el manejo de la sepsis obstétrica?
El manejo requiere una respuesta multidisciplinaria coordinada. Participan ginecólogos, intensivistas, anestesiólogos, personal de enfermería, laboratorio clínico y trabajo social. Cada intervención es parte de una cadena crítica, desde la identificación del cuadro hasta la estabilización hemodinámica o la resolución quirúrgica si es necesaria. La coordinación eficiente permite reducir tiempos de respuesta y mejorar los desenlaces clínicos.
¿Qué impacto tiene la sepsis en la vida de las pacientes?
Las consecuencias pueden ser severas tanto a nivel físico como emocional. En situaciones críticas, puede requerirse la realización de una histerectomía, lo que implica la pérdida definitiva de la fertilidad. A esto se suma el impacto psicológico asociado a la enfermedad y, en algunos casos, a la pérdida fetal. Estas experiencias evidencian que la sepsis obstétrica no solo es un problema clínico, sino también, una situación que afecta profundamente la calidad
de vida de las pacientes.
Desde su experiencia,¿qué transformaciones son prioritarias en el sistema de salud para enfrentar este problema?
Es fundamental fortalecer la capacitación del personal de salud, especialmente, en el primer nivel de atención, donde se identifican los factores de riesgo. También, es necesario consolidar estrategias de educación dirigidas a la comunidad, garantizar el acceso a controles prenatales y aplicar protocolos actualizados en todos los niveles de atención. La prevención y la detección temprana continúan siendo las herramientas más efectivas.
“La sepsis obstétrica puede avanzar en cuestión de horas; reconocer sus signos tempranos es la diferencia entre la vida y la muerte”.
[1] Say, L., Chou, D., Gemmill, A., Tunçalp, Ö., Moller, A. B., Daniels, J., Gülmezoglu, A. M., Temmerman, M., & Alkema, L. (2014). Global causes of maternal death: a WHO systematic analysis. The Lancet. Global health, 2(6), e323–e333. https://doi.org/10.1016/S2214-109X(14)70227-X
[2] Bonet, M., Nogueira Pileggi, V., Rijken, M. J., Coomarasamy, A., Lissauer, D., Souza, J. P., & Gülmezoglu, A. M. (2017). Towards a consensus definition of maternal sepsis: results of a systematic review and expert consultation. Reproductive health, 14(1), 67. https://doi.org/10.1186/s12978-017-0321-6
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